Bariloche, el paraíso de Río Negro

Argentina, Turismo Sin Comentarios »
  
Cerros, bosques, lagos, glaciares, frondosa flora y exótica fauna junto a un buen servicio turístico,  dan como resultado la excelencia.

San Carlos de Bariloche se encuentra ubicado a  orillas del Lago Nahuel Huapi en la provincia de Río Negro. Su arquitectura es diferenciada, la constituyen construcciones de piedra y madera con techo a dos aguas. Bariloche está  inserta en una región paradisíaca,  compuesta por cerros, bosques, lagos, glaciares y una generosa flora.
Es una de las ciudades más habitadas de la provincia y uno de los centros turísticos más destacados del país. Se pueden encontrar variados centros comerciales, restaurantes, confiterías y sobre todo propuestas para el ocio nocturno.

Bariloche es un sitio de ensueño que puede ser disfrutado en cualquier época del año, ya que se presenta perfecto para realizar excursiones y actividades al aire libre en primavera o verano. Al mismo tiempo, es insuperable  con sus pinos nevados en invierno. Es uno de los centros de esquí más relevantes en América del Sur. En este contexto, la Fiesta Nacional de la Nieve representa un evento internacional, deportivo, artístico y social. San Carlos de Bariloche posee una infraestructura y equipamiento turístico situado a la altura de su categoría. Es así, que cuenta con  hoteles y  un servicio de gastronomía de nivel internacional.

A poco menos de media hora de allí, se encuentra la Isla Huemul en la que se encuentra un área ecológica, un área histórica y un área de recreación y turismo. Esto  permite disfrutar el bosque valdiviano, el bosque de arrayanes, y el boque subantártico. Para llegar allí hay que navegar desde el Puerto San Carlos. Además, se puede realizar una excursión a las cercanías del Cerro Tronador navegando por el Lago Mascardi. Así se podrá llegar a una de las cascadas más bellas, y también reposar en el Hotel homónimo del Cerro. Así, los circuitos son muchos más que estos, y sobre todo uno mejor que otro.

Córdoba: La Cumbre, sede del parapente

Argentina, Córdoba, Turismo Sin Comentarios »
cordoba-la-cumbre.jpg
En esta ciudad con clima terapéutico, plagada de leyendas, de aromas, de cocina milenaria, y en el que se pueden practicar numerosos deportes, sobre todo el de volar.

La Cumbre es una población cordobesa elegida por las preciosidades del medio, y que cuenta con una significativa infraestructura turística. Su clima es uno de los mejores del mundo. Ciudad de arquitectura inglesa con majestuosas casonas de piedra.
 
En la zona de Cruz Chica  se levanta el Museo “La Casa de Manuel Mujica Lainez”, lugar donde el escritor vivió sus últimos años. Por su parte en Cruz Grande hay importantes parques con ostentosas residencias veraniegas inmersas dentro de un valle serrano de belleza única. Frente a la entrada principal de La Cumbre, se encuentra el camino de acceso a  Cuchi Corral, que significa  “corral de chanchos” y cuenta la leyenda que, en las serranías de este sitio se encuentra un inimaginable tesoro oculto por los jesuitas, cuando fueron destituidos.

En La Cumbre existe un gran hundimiento, de aproximadamente 400 metros; y a esta zona se la denomina Mirador de Cuchi Corral. Allí puede practicarse parapente o ala-delta.  Cerca de allí, el Valle Pintos suele ser anfitrión  del  Campeonato Mundial de Parapentes. Pero el aroma llama a visitar la pequeña villa de Los Cocos donde abundan plantas aromáticas, un excelente clima. Aquí, sus habitantes cuidan de manera extrema la naturaleza que los circunda. Allí también se puede ir al Complejo Telesilla que posee un deslizador con trineos modernos o volcarse a la absoluta contemplación del lugar desde la Capilla de Santa Teresita.

En el “camino de los artesanos” como se denominan los primeros 8 km a las afueras de la localidad de La Cumbre, se pueden apreciar obras de artesanos de la región en una amplia variedad de materiales. Pero un sitio ideal para el descanso, la Estancia El Rosario. Esta se encuentra enclavada en un lugar casi mágico, donde hoy se siguen fabricando dulces y alfajores con recetas milenarias. Su nombre se debe a que en la antigua estancia diariamente se congregaban personas a rezar el rosario.

Pero La Cumbre se desnuda en su más singular preciosidad, al llegar al Dique San Jerónimo. Este espejo de agua ubicado a 1.400 metros sobre el nivel del mar, embalsa las aguas del río homónimo. En éste, la especie predominante es el pejerrey, aunque también encontramos carpas, bagres negros, percas, tarariras y dientudos. Por su parte, en el dique pueden practicarse deportes como motonáutica, jet esquí, esquí acuático, o windsurf. Asimismo, en La Cumbre se ofrece la posibilidad de realizar natación, trekking,  mountain bike, cabalgatas, avistaje de flora y fauna, y safaris fotográficos.

WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entradas RSS Comentarios RSS Log in