
También conocida como la ciudad de los puentes, navegar como los antiguos toneleros en las enormes réplicas de barcas antiguas por el río Duero, es una experiencia única en este ambiente marinero añejo y en la cultura del vino.
Oporto, en portugués Porto. Situada en la región norte, centro de una importante zona vitivinícola, industrial y pesquera, declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad convive lo cosmopolita y la historia, sumergida en una atmósfera que atrae y atrapa, por su mezcla colonial y autóctona.
Lo más sorprendente es el puente de Don Luis, que conecta en dos niveles el núcleo histórico de Oporto con Vila Nova de Gaia. El otro puente emblemático es el de Maria Pía, construido en 1877 y que sirve de soporte de las vías del tren.
La localidad de Vila Nova es uno de los sitios más interesantes para visitar por sus famosas bodegas de vino de oporto que se encuentran a orillas del río Duero. Oporto tiene mucho que vale la pena visitar como por ejemplo, el jardín botánico, las murallas románicas, el palacio episcopal o la torre medieval.
La iglesia de San Francisco, la más esbelta de la ciudad con numerosas esculturas doradas en su interior y el Palacio de la bolsa, de gran belleza arquitectónica con exquisitos cuadros y mobiliarios, son atracciones para millones de turistas.
Esta ciudad, la segunda más importante de Portugal después de Lisboa destila personalidad para el viajero, que disfruta del paseo en réplicas de barcas antiguas por la desembocadura del río Duero y la inevitable visita a enormes bodegas, repletas de grandes toneles de roble en los que maduran los vinos que dan fama mundial a la ciudad. Monumentos históricos por el centro de la urbe, o un romántico paseo en un tranvía bordeando la orilla del gran río, son otros de los personales atractivos de esta capital del norte.


Comentarios Recientes