Corrientes: Ruta de los Jesuitas

La Ruta de los Jesuitas consiste en un paseo por el tiempo donde el turista puede recorrer las cuatro localidades que formaron parte de las misiones jesuíticas: Yapeyú, La Cruz, Santo Tomé y San Carlos.

La Provincia de Corrientes atesora los restos del inicio de la creación de más de 30 pueblos jesuitas. Visitar el camino que transita por las cuatro localidades de las misiones es retroceder al pasado para reencontrar la verdad individual.

Fundada en el año 1626, Yapeyú fue una de las misiones más importantes. La población alcanzó a tener 8.000 habitantes. En ella funcionó un astillero y una célebre Escuela de Música. Además, fue el lugar de nacimiento del General José de San Martín, sitio  donde aprendió la lengua del paisaje y el idioma guaraní. Yapeyú aún conserva los restos de la casa donde nació el Libertador y muy cerca se encuentra El Museo Sanmartiniano que exhibe reliquias de San Martín y su familia.

La Cruz, con 7.000 habitantes, es dueña del único reloj de sol que aún existe de las misiones. Más adelante, Santo Tomé se ha convertido en un hermoso lugar de veraneo, mientras que en San Carlos se puede contemplar todo el trazado original del pueblo compuesto por la plaza, la iglesia, las viviendas y los túneles.

La Ruta de los Jesuitas posee el encanto de lo antiguo con todas las comodidades para el turista. Ésta se inicia en Mocoretá y continúa por Monte Caseros, ambas poblaciones ubicadas a orillas del gran lago de Salto Grande.

Además de ser la puerta enlace al circuito jesuítico, Monte Caseros es una ciudad moderna con extensas playas y majestuosos carnavales. También famoso por su festival anual de Doma y Folklore. Luego, el recorrido continúa por Paso de los Libres, una ciudad atractiva y comercial. Es la cuna del carnaval correntino, además de ser nombrada capital nacional del carnaval de frontera.

El tercer punto es Yapeyú,  antigua reducción jesuítica de principios del siglo XVII. Cuna del Libertodor Gral San Martín que da paso al cuarto sitio del peregrinaje, que es La Cruz, una ciudad reubicada sobre las ruinas de la vieja reducción en la que  aún se conservan objetos de gran valor histórico y un cuadrante solar de la época.

Además, el camino adquiere continuidad de paso por Santo Tomé, lugar de origen jesuítico que hoy es una próspera ciudad debido al puente internacional que la comunica con la ciudad de Sao Borga de Brasil. Casi al finalizar, resulta de visita obligatoria ir a Gobernador Virasoro quien es famosa por sus yerbatales y plantaciones de té. Para terminar el recorrido en San Carlos, que posee una vasta riqueza arqueológica de ruinas jesuíticas, bellísimas vertientes con aguas transparentes y el arroyo Chirimay que dan fin a su atractivo turístico.

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